Espionaje y traición en la China ocupada por Japón
Cliff Walkers | Zhang Yimou, 2021
悬崖之上 Xuán yá zhī shàng
¿De qué va?
En años treinta, cuatro agentes especiales del Partido Comunista Chino regresan a China tras haber recibido entrenamiento en la Unión Soviética. Su misión consiste en llegar a la ciudad de Harbin para llevar a cabo una operación secreta de gran importancia estratégica.
Nada más aterrizar, descubren que han sido traicionados. La misión queda expuesta y los agentes pasan a ser perseguidos por las fuerzas japonesas y sus colaboradores locales. A partir de ese momento, la historia se convierte en un juego constante de engaños, dobles identidades y lealtades puestas a prueba, donde cualquier error puede resultar fatal.
Por qué verla
Es la primera película de espías de, una de las grandes estrellas internacionales del cine chino de los últimos 40 años.
Cliff Walkers es la primera incursión de Zhang Yimou en el cine de espionaje. El director adapta los mecanismos clásicos del thriller de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra Fría a un contexto histórico chino, donde la sospecha permanente y la traición forman parte del día a día.
La trama puede resultar densa y compleja, con múltiples giros y cambios de perspectiva, pero responde a la lógica del género: nada es lo que parece y el espectador debe estar atento a cada detalle.
"En la era de las redes sociales ya no existen secretos en la trama de una historia. Los espectadores son muy listos. Si el suspense o los giros tienen el mínimo fallo, la gente no tiene paciencia, se burlan de ti. Por tanto, con este tipo de argumento tienes que competir contra la inteligencia del espectador y poner el máximo cuidado", afirmó Zhang.
La película destaca también por su cuidada realización. Incluso en un registro más comercial y narrativamente más convencional, Zhang Yimou mantiene su gusto por la composición visual, el control del color y el uso expresivo del espacio.
Saber más sobre la película
El guion fue coescrito por Zhang Yimou y Quan Yongxian, y está basado en una historia original del propio Quan. Cliff Walkers se convirtió en uno de los grandes éxitos de taquilla en China en 2021, beneficiándose de su estreno en unas semanas antes de mayo, un periodo vacacional clave para la asistencia a salas.
La película se inscribe claramente en la corriente de ‘películas patrióticas’, no sólo por su dedicatoria final (‘a todos los héroes de la revolución’), sino por la exaltación de los héroes chinos que lucharon contra la invasión japonesa. La productora de la película, Emperor Films, calificó la película como “un avance dentro de las nuevas películas patrióticas”, subrayando su intención de conectar con audiencias jóvenes y reforzar el relato histórico oficial mediante formatos narrativos atractivos.
Cliff Walkers es una aproximación más mainstream a este tipo de películas, algunas muy evidentes como La Fundación de una República (2009) o La gran fundación del Partido (2011), hechas con grandes estrellas del cine chino para conmemorar el 60º aniversario de la fundación de la República Popular o el 90º aniversario de la fundación del Partido Comunista Chino.
Aunque la película no abusa de grandes explosiones, caídas de edificios o acciones espectaculares por parte de sus protagonistas, podemos ver en este video cómo se aplicaron los efectos especiales en algunas de las grandes escenas de la película:
https://www.houseofvfx.com/projects/cliff-walkers/
Para conocer más
La acción de Cliff Walkers transcurre en el estado títere de Manchukuo, creado por Japón tras la ocupación del noreste de China en 1931. Aunque presentado como un estado independiente, estaba completamente controlado por el ejército japonés, que nombró al último emperador chino, Puyi, como jefe de Estado sin poder real.
La región sería invadida por la Unión Soviética en 1945 al final de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente integrada en la República Popular China. El territorio abarca las actuales provincias de Heilongjiang, Jilin, Liaoning y parte de Mongolia Interior.
Para profundizar en la figura de Puyi y este periodo histórico, puede verse El último emperador (Bernardo Bertolucci, 1987), que retrata su vida antes, durante y después de la ocupación de Manchuria.
La mayoría de la acción en Cliff Walkers transcurre en la ciudad de Harbin, actual capital de la provincia de Heilongjiang, y de la que hablamos aquí al comentar la película Black Coal, de Diao Yinan.
En Cliff Walkers podemos ver claramente la gran influencia rusa en la ciudad a través de todos los carteles escritos en ruso a principios de los años 30. La ciudad moderna de Harbin surgió sobre todo con la construcción en 1898 del tren Transmanchuriano, que unía Vladivostok con el puerto chino de Dalian. La ciudad se convirtió en un enclave ruso, siendo incluso invadida por los rusos blancos en 1918. La influencia en la ciudad todavía es visible a día de hoy, no solo por algunos edificios construidos a principios del S. XX, sino también en la comida.
Centro de la ciudad de Harbin.