Vender el cuerpo para sostener una vida
Crónica de un vendedor de sangre | Yu Hua, 1995
许三观卖血记 Xǔ Sānguān mài xuě jì
En la obra de Yu Hua hay una idea recurrente: la historia de China no se entiende a partir de grandes discursos, sino a través del sufrimiento cotidiano de la gente corriente. Crónica de un vendedor de sangre lleva esa idea al extremo. Aquí no hay metáforas complejas ni relatos épicos. Todo gira en torno a un gesto concreto, repetido una y otra vez: vender la propia sangre para seguir adelante.
¿De qué va?
Xu Sanguan trabaja en una fábrica de seda y lleva una vida humilde junto a su familia. Sus ingresos no son suficientes para afrontar los imprevistos que se suceden, y descubre que vender su sangre puede ser una forma rápida de conseguir dinero.
Lo que comienza como una solución puntual se convierte en una constante. Cada crisis, cada necesidad, cada momento límite acaba conduciendo al mismo gesto: acudir a un hospital o a una clínica para vender sangre a cambio de dinero.
A través de este ciclo repetido, la novela sigue la vida de Xu Sanguan durante años, mostrando cómo se enfrenta a problemas familiares, económicos y sociales, siempre en un contexto atravesado por los grandes cambios de la China del siglo XX.
Por qué leerlo
En esta novela, Yu Hua nos muestra de forma tragicómica la crueldad a la que puede llegar el ser humano, comenzando por el mismo protagonista, Xu Sanguan, pasando por médicos corruptos y acabando en una sociedad las apariencias y la imagen pública son esenciales.
El libro se caracteriza por usar un vocabulario accesible y sencillo, una característica de los libros de Yu Hua, y cuenta con la narración de un narrador omnisciente que no juzga ninguna de las barbaridades que los personajes hacen o dicen. A medida que avanzamos por el libro, recibimos motivos para acercarnos a Xu Sanguan, combinados con otros que nos alejan totalmente de él. No es un héroe, es una persona corriente que tendrá que enfrente a diferentes retos vendiendo su sangre, pero no siempre como forma de sacrificio por otros, sino también en su propio interés.
“Es cuando el sufrimiento de los demás se convierte en parte de mi propia experiencia que verdaderamente sé lo que es vivir y lo que es escribir. Nada en el mundo, quizás, es tan probable de forjar una conexión entre las personas como el dolor, porque la conexión que surge de esa fuente proviene del fondo del corazón. Así que cuando escribo sobre el dolor de China, estoy registrando también mi propio dolor, porque el dolor de China es mío.”
Saber más sobre el libro
Yu Hua nació en 1960 y vivió la Revolución Cultural durante su infancia y juventud, una experiencia que marcaría profundamente su obra literaria. Antes de convertirse en escritor, trabajó como dentista durante varios años.
A principios de los años ochenta comenzó a publicar relatos en revistas literarias, y en 1992 alcanzó la fama con ¡Vivir!, posteriormente adaptada al cine por Zhang Yimou. Desde entonces, se ha consolidado como uno de los autores más importantes de la literatura china contemporánea.
En 2015, Crónica de un vendedor de sangre fue adaptada a una película coreana (Heosamgwan maehyeolgi), dirigida y protagonizada por Ha Jung-woo.
Para conocer más
La práctica de la venta de sangre a la que recurre Xu Sanguan no es un elemento puramente ficticio. Durante las décadas de 1980 y 1990, en muchas zonas rurales de China, vender sangre se convirtió en una fuente real de ingresos para poblaciones empobrecidas.
Sin embargo, esta práctica no estuvo exenta de graves consecuencias. A mediados de la década de 1990, surgieron numerosos escándalos relacionados con la venta de sangre. La falta de regulación y las prácticas inseguras en las clínicas de recolección llevaron a la propagación de enfermedades infecciosas, incluida la epidemia del VIH/SIDA. Las condiciones insalubres y la reutilización de agujas infectadas provocaron una crisis de salud pública que afectó a decenas de miles de personas.
En respuesta a esta crisis, el gobierno chino implementó reformas significativas. En 1998, se aprobó la "Ley de Donación de Sangre", que prohibió la venta de sangre y estableció un sistema de donación voluntaria. Se crearon centros de donación de sangre seguros y regulados, y se lanzó una campaña nacional para fomentar la donación altruista. Estas medidas han tenido un impacto positivo, y la incidencia de infecciones relacionadas con la transfusión ha disminuido considerablemente.