Cuando el aburrimiento se convierte en violencia
Una pizca de maldad | Ah Yi, 2012
下面我该干些什么 Xiàmiàn wǒ gāi gàn xiē shénme
¿De qué va?
Esta novela breve narra la historia de un adolescente sin nombre que, cansado de una existencia que percibe como monótona y opresiva, decide cometer el crimen perfecto. Tras planificar meticulosamente el asesinato de una compañera de clase, cree haber encontrado por fin un propósito que rompa la rutina de su vida.
Sin embargo, una vez ejecutado el crimen, debe enfrentarse a la culpa, el miedo y la persecución policial. A través de su protagonista, Ah Yi explora la alienación, la moralidad y la justicia en la China contemporánea, ofreciendo una mirada inquietante a la mente de un joven asesino y a las consecuencias de sus actos.
Por qué leerlo
Retrato de una mente criminal: La novela ofrece una inmersión profunda en la mente de un adolescente narcisista y psicópata, explorando sus pensamientos y motivaciones de manera inquietante. Ah Yi captura la frialdad y la crueldad del protagonista con una narrativa precisa y cuidada, que, por momentos, recuerda a clásicos como Crimen y castigo de Dostoyevski.
Exploración de temas existenciales y sociales: La novela no solo se centra en el crimen, sino que también aborda temas más amplios como la alienación, la insatisfacción social y la búsqueda de identidad en la China contemporánea. La trama revela cómo el protagonista se siente desconectado de una sociedad que lo ha fallado, utilizando el crimen como un acto desesperado de rebeldía y búsqueda de propósito.
Personajes complejos y desarrollados: Los personajes están construidos lejos de los esquemas tradicionales de héroes y villanos. El protagonista evoluciona desde la fría planificación del crimen hasta una progresiva desintegración emocional, mientras que figuras secundarias, como el niño huérfano al que conoce durante su huida, aportan nuevas perspectivas y matices al relato.
Crítica a la justicia y la moralidad: La segunda mitad del libro, que se centra en la encarcelación y el juicio del protagonista, ofrece una crítica incisiva al sistema legal y la moralidad. La interacción entre los abogados, la familia del asesino y la familia de la víctima revela las complejidades y las ramificaciones sociales del crimen, proporcionando una reflexión profunda sobre la justicia y el castigo.
Ah Yi charlando con el traductor Miguel Ángel Petrecca, en un evento organizado por el Instituto Confucio de Madrid el 10 de junio de 2024
Saber más sobre el libro
Ah Yi (a veces transcrito como A Yi) es el seudónimo de Ai Guozhu, escritor nacido en Ruichang, provincia de Jiangxi, en 1976. Considerado una de las voces más relevantes de la novela negra china contemporánea, ejerció como policía durante cinco años antes de abandonar el cuerpo y trasladarse a la ciudad. Posteriormente trabajó como periodista, editor y responsable de la revista literaria Tiannan.
Ha publicado textos en medios internacionales como Granta y The Guardian, y en 2010 fue incluido entre los candidatos al premio People's Literature Top 20 Literary Giants of the Future.
Otras obras que ha publicado son Despiértame a las nueve de la mañana (早上九点叫醒我, 2017, en castellano en Editorial Cántico), Un estafador en el sur (2021) y Prometida (2023).
Una pizca de maldad fue publicada originalmente con el título 下面我该干些什么 (Xiàmiàn wǒ gāi gàn xiē shénme), que podría traducirse como «Y ahora, ¿qué debo hacer?». La traducción inglesa optó por el título A Perfect Crime. Según explicó el propio Ah Yi, la propuesta española le pareció especialmente acertada y aprovechó la publicación para realizar algunos ajustes y mejoras en el texto.
Para conocer más
La acción de Una pizca de maldad transcurre en una China donde el éxito académico y profesional se ha convertido en uno de los principales mecanismos de movilidad social. En ese contexto, la presión sobre los jóvenes puede ser enorme y comienza desde edades muy tempranas.
Uno de los símbolos más visibles de esa presión es el Gaokao, el examen nacional de acceso a la universidad. Cada año, millones de estudiantes se enfrentan a unas pruebas cuyos resultados pueden determinar en gran medida sus oportunidades educativas y laborales futuras.
El Gaokao tiene sus raíces en la tradición meritocrática de los antiguos exámenes imperiales, que durante siglos sirvieron para seleccionar funcionarios del Estado. Suspendido durante la Revolución Cultural y recuperado en 1977, se ha convertido en uno de los pilares del sistema educativo chino.
La preparación para el Gaokao comienza mucho antes de que los estudiantes lleguen al último año de secundaria. La presión de los padres sobre los hijos para rendir bien en este examen puede ser intensa y comienza desde una edad temprana.